Eres como la Orquídea;
vital y optimista,
firme…en todas las estaciones de la vida…
En la sequedad sorda de la canícula riegas sonoramente el mundo con Tu Sonrisa…
En el ocaso otoñal, revives las hojas muertas del corazón caído…
En el gélido invierno incendias mi vida con el soplido cálido de tu mirada …
despertando así ese fruto helado que se creía perdido…
Conviertiendo en primavera
los días,
los segundos
que marcan el tiempo con cada uno
de nuestros acompasados latidos,
entretejidos con la seda de tus manos
salpicadas de pétalos blancos… y alegres…
Te mueves a ritmo de escaladora con pasos ligeros
graciles y frescos,
ondulando tu cintura
como el tallo luminoso y verde…
de una flor evanescente…
danzando contra corriente…
mientras el olor de tu piel me hiere…
tan dulcemente…
Toni Lázaro 17/04/08