
Vivimos en un país donde se ha apostado por la especulación y por la construcción
durante años inflando así una inmensa burbuja inmobiliaria que nos ha estallado
en las manos.
Vivimos en un estado donde los bancos, pero sobretodo los principales
accionistas de los bancos hacen lo que
les da la monárquica gana, ya que todo quedó "atado y bien
atado" cuando acabó la dictadura.
Languidecemos en una nación invertebrada que apostó económicamente todo a
un sólo caballo haciendo caso omiso a las recomendaciones internacionales y
nacionales...
Por otro lado, aprobamos y consentimos un sistema educativo que apuesta por
la mediocridad, por el ayudar - solamente- al más necesitado o al recién llegado,
olvidando de manera tácita y arrinconando por aquello de la discriminación
positiva y por la falta de recursos a
los alumnos y alumnas más inteligentes y brillantes, y por tanto,
hipotecando una vez más, nuestro futuro en un contexto internacional donde sólo
los más innovadores, los más creativos y los mejor preparados sobrevivirán.
No hay turistas, los pisos no se venden, las empresas empiezan cerrar,
despidos: las fichas del dominó económico empiezan a caer una detrás de otro...
Suerte que el sistema judicial va bien... (Era broma).
Tal y como va este país... quisiera por lo menos no perder la
esperanza:
Me gustaría compartir unas frases que igual será lo único que
realmente os puede ayudar.
A mí me ayudan a sobrevivir... a los bancos, a las 2 hipotecas, a una
casa ruinosa, y al vampirismo económico de mi ex:
No son exactamente como las originales, pero las he escrito tal como
las recuerdo...
Cada día, repito cada día, pienso en ellas... e intento aplicarlas...
que es lo importante.
"No puedo cambiar mi entorno de cada día, pero si mi actitud."
"El pasado es historia, el futuro un misterio el presente un
regalo".
"Diosito, ayúdame a cambiar lo que pueda cambiar, aceptar lo que no se
puede cambiar y a saber discernir de cuando se trata de una cosa o de otra...".
(La frase y la palabra diosito han sido uno de los muchos y maravillosos regalos sin precio que me ha ofrecido mi bella, sonriente y optimista pareja durante estos días de incertidumbre y falta de Fe).