
KATSUSHIKA HOKUSAI: "La ola", c.1830 - Grabado, 25.4- 38 cm.
Los pensamientos oscuros, aparecen y no siempre se van. Al igual que la planta trepadora acaba estrangulando al árbol, la sombra amenazante de los miedos futuros rompe de manera tormentosa la verdadera realidad extraordináriamente feliz de este verano en calma.
Tus pequeñas y graciles manos blancas guian mis pesadas manos en el trazo curvílinio, tu voz cristalina y serena me descubre los primeros secretos sobre la acuarela.
Y poco a poco una nueva ola surge de nuestras manos sobre la blancura del papel... trato de copiar a Hokusai trazando de nuevo las espumosas garras amenazantes sobre el monte Fuji.
A tu lado descubro detalles, que sólo aparecen trás una reposada contemplación... y en mi corazón se revela de nuevo el marino que otrora fuí.
Haré caso a tu consejo - mi amada- y dejaré pasar la negrura del pensamiento marchito, dejaré escapar las oscuras sombras por una ventana lateral de mi mente, sin negarlas y sin aferrarme a ellas... aceptandolas... Gracias mi amada Buda por acercarme a la pintura del alma.