Quien pudiera estar en una de las islas griegas, junto al Mediterraneo, charlando con mi tocayo Anthony. Los pies deslizandose por la arena blanca de la playa solitaria, las sonrisas inocentes, dibujandose en blanco y negro, bajo el sol. Recordando al eterno Andros y danzando sudorosos al ritmo acompasado, relajante y solidario de las olas.
El tropel de la modernidad y de la economía capitalista, nos condujo al lujo y a la especulación, y al enriquecimiento de los más astutos. Y estos nuevos lideres, seres de corbata y traje azul, recelosos y movibles convirtieron el paraiso en un infierno de la deuda, la corrupción y la desigualdad.
Españoles, griegos y portugueses, pronto danzaremos sudorosos, sin lujos, casi desnudos, y pasaremos de nuevo por el aro y nos abrocharemos el cinturón desgastado y asfixiante y recortaremos pensiones y sueldos de miseria para pagar aquellos otros banquetes, expolios y derroches, de los que siempre tuvieron, tienen y seguiran teniendo.
Habrá que volver a saber disfrutar de la nada, de los pequeños detalles y de los grandes momentos que nos ofrece la amistad gratuita, la naturaleza regalada y las risas libres de impuestos.
Esperame montaña, esperame arena de la cala recóndita, iré a buscarte arena dulce, lago profundo, pico nevado, acompañado por el amor y con tan sólo el lujo cierto de 2 desgastadas mochilas.
Este es mi Blog personal. Si tengo tiempo y me encuentro bien de ánimos iré añadiendo en él diferentes retazos de mi vida real o soñada: Poemas de juventud, narraciones cortas en un intento vano de alcanzar la madurez, alguna que otra mirada crítica al mundo de la vivienda, de la desigualdad de todo tipo... de género, económica, social ... aderezado con un poco de filosofia Zen, kárate-do y tecnologia de redes con un cierto espíritu republicano. Y quizás, tan sólo quizás, alguna cosilla más, yo que sé.