
Que hermoso es compartir sonrisas y descubrir el maravilloso estado que nos proporciona una conversación inteligente y pausada, disfrutar la lectura, amable y reposada de historias de luna llena.
Que hermoso es compartir emocionados poemas de Joan Salvat Papasseit rodeado de amigos que como niños escuchan a su maestra.
Que dulce, que sublime, que instantes de plenitud y de pasión literaria compartida...
La felicidad existe...